jueves, 11 de diciembre de 2014

Nobunaga Concerto


Nobunaga Concerto
2014
10 Episodios
22 Minutos por Episodio aproximadamente

Sinopsis: Saburou es un relajado chico preparatoriano al que muy poco le importa la historia de su país, y así lo manifiesta en clase con su falta total de atención, cosa que un día provoca que sin más lo saquen de ahí. Mientras hace el tonto sobre una valla cae tras perder el equilibrio, pero durante esa caída es transportado al Japón de la era Sengoku, donde se topa con nada menos que Oda Nobunaga, con quien comparte un parecido extraordinario. ¿Será Saburou capaz de sobrevivir en un tiempo que no es el suyo?


Reseña: Avanzando con las reseñas que corresponden al verano del 2014 (y de las que me estoy quedando sin material), llegamos a un anime basado en el manga homónimo de Ishii Ayumi, que sigue en publicación y del que incluso ya se desprendiera una película en live action. ¿Qué podemos esperar de un anime de sólo diez capítulos basado en un manga que sigue publicándose? Pues ya saben a lo que nos atenemos, a dos posibles desenlaces: que termine en un punto clave del manga, o bien, que se invente un final que concluya con los hechos del anime haciéndolo independiente de su contraparte impresa.


Lo primero que podemos notar con Nobunaga Concerto son un par de cosas, la primera es que carece de Opening, por lo que los veintidós minutos son aprovechados básicamente para todo el anime (aunque bien pudo ser de 24), y la segunda es la animación que al principio nos parecerá muy extraña. Al menos en mi caso es la primera vez que veo algo así, y en un principio cuesta un poco acostumbrarse, pero vaya que se ve increíble.


Con una técnica, creo yo, relativamente nueva, sobre los hermosos y detallados fondos podemos ver modelos tridimensionales pintados de anime que se mueven prácticamente sin pausa alguna, por lo que la animación es sorprendentemente fluída y sin ningún momento de stop prácticamente. El colorido, la atención a los detalles, los efectos de batalla, incluso el fuego y el agua, todo se ve espectacular. ¿Podríamos estar viendo el futuro del anime? Quién sabe, pero mientras la animación estándar niegue en desaparecer, este es uno de esos animes que sólo visualmente es suficientemente refrescante para valer la pena.


La historia no es muy confusa, aunque es verdad que de algo hubiese servido saber un poco de ella, tampoco es un tope muy grave para que los ignorantes del tema dejen de verla (me incluyo), pues todo fluye de manera muy apropiada y justa, los personajes se van involucrando poco a poco y funcionan como deben, aunque algunos de plano tarden demasiado en aparecer. Dudo mucho que, incluso para quienes conozcan bien de historia japonesa, deje de ser suficientemente interesante como para abandonarla... aunque sí, predecible y con saltos temporales a los que les restan muchísima importancia y pasan muy seguido y sin darnos cuenta.


Lo que sí es que, como sospechan, diez capítulos no fueron suficientes y el final no lo parece, es más como algo que se vio cortado abruptamente por causas externas y de lo que ya no podríamos saber cómo termina o qué pasa a menos que leamos el manga, y este es un error que le cuesta mucho a una serie que bien pudo seguir y ser serie larga, pero que por algún motivo se detuvo tal cual; ¿falta de material? No creo, el manga es del 2009 y técnicamente ya tiene 5 años; ¿falta de presupuesto? Definitivamente. La primicia futurista jamás se ve fuera de lugar, sirve para ser retomada de forma en que la historia tenga algunos giros argumentales, que tampoco fueron sorprendentes y perdieron impacto subsecuentemente, pero que sirvieron para mantener en mente el pasado de Saburou.


La música es increíble, y qué decir del trabajo de voces, liderados por el increíblemente popular Miyano Mamoru, podremos escuchar a Kaji Yuki-tan, Sugita Tomokazu, Kimura Ryouhei, Uchiyama Kouki (aunque muy poquito), y por supuesto, a la Estrambótica y Sacrosantísima Trinidad de seiyuus maximus: Fukuyama Jun, Takahiro Sakurai y Yuuichi Nakamura. Cuando participan los tres no hay de otra, es algo que debe verse.


Veredicto.


Lo bueno: Increíble animación y ambientación, historia muy interesante, elenco de seiyuus ejemplar, incluyendo a la Estrambótica y Sacrosantísima Trinidad.
Lo malo: Predecible para muchos, demasiado corta y con un final falto de punch, cronología confusa con tanto salto temporal que ni siquiera se sintió.
Lo campechano: Saburou.

Calificación: 8



No cabe duda que Nobunaga Concerto es un anime que debe verse y que merece una recomendación universal, que bien hubiera alcanzado mucho más calificación de no ser por su final tan abrupto. Es bueno ver algo del género histórico que, para variar, se apegue tanto con la historia en sí misma, aunque claro, con sus toquecitos de fantasía.


2 comentarios:

  1. ¿Final abrupto por falta de presupuesto? ¿Y si lo que ocurriera es que habrá una segunda temporada? Porque el final queda pero MUY abierto.

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    Respuestas
    1. Es claro que la animación que tuvo Nobunaga Concerto luce extraordinariamente cara. Mira cómo se vio reflejado en el número de capítulos que tuvo. Sostengo que fue de esta manera para cortar gastos, porque no lo merecía.

      Pero también espero que sí tenga una segunda temporada, porque vale mucho la pena.

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