lunes, 19 de febrero de 2018

Houseki no Kuni

¡¡Amigos!! ¡Estoy de vuelta! Oigan, sé que esto es muy extraño, es decir, tanto tiempo de abandono, y creo que se merecen una explicación. No se preocupen, es en extremo breve: decidí no continuar con este blog hasta recibir cuando menos un comentario o una petición para reseña. Y, como ven, pasó mucho tiempo para que esto se llevara a cabo. Como sea, cayó una petición en el facebook de esta página, e inmediatamente me fui a ver el anime en cuestión y pues aquí estamos.



 
Houseki no Kuni
También conocida como: Land of the Lustrous; Mi Waifu es un mineral /not
2017
12 episodios
24 minutos por episodio aproximadamente

Sinopsis: Tsukijin, los misteriosos habitantes de la luna, bajan a la tierra con un solo propósito: llevarse consigo alguno de los preciados minerales que moran en una isla distante. Sin embargo, estas 28 piedras antropomorfas pondrán resistencia y defenderán su vida en su preciada academia junto a su maestro (Sensei).


Reseña: Houseki no Kuni fue un anime de 12 episodios transmitido durante el otoño del 2017, que fue precedido por una ONA de un minuto lanzada en 2013. Esta animación está basada en un manga homónimo que desde el 2012 y hasta el momento en que esta reseña se escribe, sigue activo. Dicha obra, de la mangaka Ichikawa Haruko, se publica en la revista especializada Afternoon, y parece ser el despegue de la autora, que en su haber sólo tiene un par de títulos cortos de cuatro capítulos cada uno.



Lo primero que se nota, tras los primeros segundos del episodio uno, es lo increíblemente deliciosa que va a ser toda la animación. Y sé que no suelo comenzar por lo técnico a la hora de escribir una reseña, pero en serio, gente, es lo primero que salta a la vista. Los escenarios son extensos y las formas que se mueven en ellos, desde las nubes en el cielo, el océano, la luz que se refleja en las olas, el pasto o las hojas de los árboles, todo este movimiento está siempre muy cuidadosamente detallado y le da una vida a esta serie que sinceramente no se ve muy a menudo. El cabello de las gemas es su punto más característico, pues dentro de la historia es la única parte visible de su cuerpo que no es cubierta por ropa o por un polvo especial que les hace lucir como si tuvieran piel. Este "cabello" en realidad es un efecto cgi brillante que emula, tanto en color como en textura, la gema en cuestión.




Sin embargo, esto último tiene su parte mala. Respecto a los personajes, están animados con la misma técnica, es decir, son modelos tridimensionales pintaditos de anime, con sus ojos prominentes y una línea negra que siempre les está delineando. El problema que tuve, desde el principio y hasta el final de la serie, es que su "cabello" luce tan brillante y cuidado (con formas que iban desde lo sencillo hasta lo extremadamente elaborado), que contrasta de manera muy negativa con las texturas de la ropa o la piel, que eran básicamente inexistentes, sólo era color ahí con un poco de sombra muy estandarizada. Es decir, el atractivo de los personajes es el cabello, el resto simplemente no pega de manera congruente con las pestañas y el cabello que tienen. Cada una de ellas se refiere a sí misma con "boku", que es la forma del yo más típico para decir de un hombre (aunque en las mujeres es más como algo que se ve como de poca educación), además de que se pueden referir a otras con "hermano menor" o "hermano mayor", así que digamos que aunque parezcan mujeres en realidad su género es neutro. Porque pues tampoco tienen boobs.





Seguimos con lo técnico, porque uff, tiene minutos que terminé esta serie y sigo impactado con lo que acabo de ver. Todo lo que rodea a las chicas, escenarios y elementos no vivos que se mueven en éste, tiene un nivel de detalle soberbio, piedras, paredes o incluso papel. Las partes de acción realmente brillan por la manera en que la cámara se desplaza vertiginosamente, o incluso rota alrededor de los personajes sin que estos se deformen o parezca poco creíble, o los momentos variados en que los cuerpos se quebraban como cristal. Llegan a haber texturas de humo o pelo que realmente hacen lucir esta serie como pocas. Si acaso, en el apartado de las quejas (y para poder zanjar todo este asunto) diría que las contrapartes, los Tsukijin, también palidecían en contraste de lo que les rodeaba, sus pieles y ropas carecían de detalle que los hiciera mezclarse con su entorno de una manera adecuada.




No puedo decir que el diseño de los personajes sea de mi completo agrado. Mientras hubo algunos peinados muy elaborados y vistosos, en general cada uno de ellos tenía el mismo cuerpo y la misma vestimenta, eran como muñecas de cuerpo idéntico a la que sólo se les cambiaba la cabeza. Hubo una que otra más distinguida en cuanto a ropa, pero sólo era porque tenía una bata encima o algo así. Digo, sé que es mucho pedir con todo el detalle que la serie tuvo, pero realmente tuve que rascarle para encontrarle algo malo. El diseño de los Tukijin es impresionante, aunque muchos de ellos (las pijas) también tenían el defecto de ser idénticos, había unos pocos mucho más elaborados y grandes. Es un espectáculo ver un grupo muy numeroso moverse al mismo tiempo.
 
Ahora, digamos que lo que respecta a la historia, pues las cosas no son del todo brillantes. Una de las primeras trabas que me encontré fue que el primer par de capítulos es un tanto pesado. La serie no es en absoluto amigable con el espectador, de pronto eres introducido a este universo donde los personajes, que de por sí son muchos desde el principio, comienzan a hablar y a interactuar entre ellos sin ningún tipo de precedente que lo haga más digerible. No estoy en contra de que al televidente se le trate como un ser inteligente que es capaz de ir deduciendo de qué va la historia, sin que lo tengan que estar llevando de la mano explicándole cada detalle detenidamente. El problema aquí es que, para llegar a entender más o menos la situación, hace falta eso, dos capítulos, y es el tipo de obras que tienen tantos elementos, que es mejor un inicio un poco más relajado.


Para ser sincero, no sé qué pasó entre el segundo y tercer episodio. Los personajes fueron ganando encanto y a pesar de que ninguno, además de la protagonista, tuvo tiempo suficiente como para crear más empatía, la interacción entre ellas se hizo muy ligera y amena, al punto en que era simplemente interesante y divertido mirarlas enfrentando diversas situaciones, y ni el hecho de que personajes nuevos iban apareciendo muy constantemente pudo mermar este lado positivo de la serie. Hubo entre ellos algunos un poco estereotípicos, sí, pero su actuar no estaba completamente recargado en éste, y a TODOS se les podía ver reaccionar lógicamente según la situación, y esto lo agradezco mucho. (¡¡Me recontra caga ver personajes serios que siempre están serios, así estén matando a alguien en sus narizotas!!).


Peeeero, llegamos a otro problema. Sí, los personajes eran divertidos y poco a poco se ganan tu corazón. Pero la historia, como tal, creo que se siente muy blanda. Sus puntos fuertes son que jamás se sintió un bajón en el ritmo, las cosas avanzaban muy aceptablemente y, además del primer par de capítulos, no sentí que hubiera alguno especialmente aburrido o tedioso. Tampoco es que se sintiera que fuera inconexa, porque cada uno de los eventos que pasaba era detonado por el que le precedía, y al final sientes que es una serie que está bien ligada y de la cual no puedes saltarte un capítulo porque luego te confundirías. Sin embargo, nunca dejé de sentir que la historia era demasiado aleatoria y en general no estuvo claro nunca a dónde quería ir o cuál era su objetivo. Los personajes, como comunidad, carecían de un móvil más convincente, y sólo estaban ahí y peleaban básicamente por que sí, casi casi por instinto. Todos los puntos en que la serie giraba en una dirección nueva son muy arbitrarios, lo mismo que pasa con muchos de los argumentos que son implementados más tarde (tengo ejemplos, pero creo que listarlos sería un poco spoilear ciertas cosas).



Otro de los puntos negativos son "los villanos". Y lo pongo entrecomillado porque nunca quedó claro. Es decir, no es spoiler, no teman (ya saben que aquí nunca los leerían), me refiero a que estos chicos malos también carecían de un móvil que explicara por qué esa obsesión por robarse los minerales (quizá en el manga se explique, pero entiéndase que mientras se salga de la comprensión de la animación, tal punto vale técnicamente pito), y cada una de sus acciones, en vez de obedecer las ambiciones obvias de un villano más elaborado, parecían sólo seguir los movimientos básicos e instintivos de cualquier depredador. Sus apariciones, más que el enriquecer la historia, generalmente tenían el objetivo de mantener el ritmo o para darle su momento de brillantez a cierto personaje.





Además, su fuerza variaba dependiendo de si al autor le convenía fueran una amenaza o mero entretenimiento. No entendí nunca por qué de pronto llegaban débiles como carne al matadero en vez de que desde el principio fueran muy fuertes y amenazantes. Es decir, jamás se explica o se da a entender que hay un orden lógico en sus apariciones. Bien, se menciona algo en algún momento, pero la verdad es que a mí me dejó muy insatisfecho.




Entre el talento actoral que pudimos escuchar resaltan Kugimiya Rie (<3), Kayano Ai y Kurosawa Tomoyo en el protagónico. Y también un poquititititito de la increíble Romi Paku. Y pues ya, porque prácticamente todas fueron seiyuus mujeres y ya saben que para mí no hay diversidad de voces, muy pocas resaltan realmente. ¡Ah! Y el señor Nakata Jouji, que... pues la verdad no me encanta, pero es digno de mención por ser el único ochinchin entre tanto omanko.



Veredicto.

Lo bueno: Una animación que te pinches cagas. La serie vale la pena sólo para ver lo chulo que se ve todo. Es muy entretenida, los personajes son muy cuchis y no se siente que la calidad baje en ningún momento.
Lo malo: A pesar de todo, la animación tiene sus meh, que resaltan muy para mal entre tanto win. En realidad los primeros capítulos son muy pesados y tarda un poco en terminar de convencer. La historia es muy arbitraria, no hay un objetivo claro, los villanos son de risa y en general se siente que le faltó mucho espacio para llegar a algún punto importante que explicara cosas que no se entendieron.
¿A quién chingados le importa?: Las pinches fórmulas inbetween.

Calificación: 7.



Creo que a Houseki no Kuni le faltó algo porque no terminó de sorprenderme más allá de lo bien hecha que estuvo. Tiene los personajes, tiene el contexto, quizá cuando se sepa por qué los villanos las desean tanto hasta sean convincentes. Pero le falta ALGO. No es una serie mala en absoltuo, la recomiendo porque me entretuvo mucho y, uff, esas secuencias de acción valen tu tiempo. Pero no dejo de sentir que tiene lastres que no permieten que brille como podría. ¿Entendieron? Brille. Ah, soy un pinche comediante.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Fukigen na Mononokean


Fukigen na Mononokean
2016
13 episodios
24 minutos por episodio aproximadamente

Sinopsis: Caminando por su vecindario Ashiya Hanae se topa con un extraño ser al que confunde con un muñeco, por esto decide ponerlo a la vista de su dueño cuando vaya a buscarlo. Con lo que no contaba esa que tal peludito estaba muy lejos de ser un juguete, sino un youkai que se queda prendado de él y le causa fatigas y otros problemas en la escuela. Harto de su situación acudirá a pedir la ayuda del amo de la Mononokean, un chico misterioso llamado Abeno Haruitsuki. A partir de entonces Hanae descubrirá que hay youkai por todos lados, y la relación que tiene el amo de la Mononokean con ellos.



Reseña: Este anime de trece episodios, de la ya muy, muuuuuuuuy lejana temporada de verano (chale) estuvo basado en el manga homónimo de 2013, de la mangaka Wazawa Kiri, quien no destaca por otras obras, parece que éste es su primer gran hit. Dicho manga se publica de manera mensual en la Gangan Online, junto con otros pesos pesados como Barakamon, Watamote, Gekkan Shoujo Nozaki-kun, Tanaka-kun wa Itsumo Kedaruge, y un chingo más que ya no vale la pena estar mencionando. Bajo la inversión de muchas productoras (lo que se reflejó en el producto final), el trabajo de animación corrió por cargo de Pierrot Plus, una subsidiaria del famoso estudio que se ha involucrado o realizado series como Beelzebub y sus OVAs, Sabagebu!, entre otras pocas.



Fukigen na Mononokean es una de esas historias que echan mano lo más posible del folclor japonés, con una premisa gastadísima de un mundo youkai que comparte espacio con el de los humanos (quienes son ignorantes del primero), teniendo ciertos nexos, uno de los más comunes y recurrentes: el chico/chica normal que se envuelve o de pronto tiene contacto con estos seres, aunque en algunos casos ha sido de toda su vida. Y que no suene mal, es cierto que es una premisa que ya vimos muchísimas veces por todos lados, esto no es una señal de que un anime vaya a ser malo, siempre depende de cómo es manejado el resto de sus elementos para saber si va a funcionar o sólo va a ser una serie más del montón. El problema con esto es la falta de originalidad para concebir este tipo de historias, así que con ese punto negativo deberíamos esperar que el resto, en la lista de parámetros a calificar, sobresalga.



Digamos que en este caso no fue ni fu ni fa. Fukigen se queda a medio camino por muchas razones, siendo la más importante de todas el que no tuviera espacio suficiente como para que la historia tuviera un objetivo más importante y menos frívolo. Esto fue quizá porque la adaptación se sintió muy fiel a su material fuente, y no quisieron saltarse cosas o resumir otras tantas: la aceptación e interacción de Hanae con los youkai debía ser algo que no apresuraran o forzaran. Esto se agradece, y sinceramente fue lo mejor para todos, pues habría odiado que, de modo contrario, comprimieran los eventos de modo que buscaran llevar la serie hasta un hito del manga de mucha más relevancia. Aunque aclaro, no soy seguidor de éste y no puedo asegurar que así pasó, sólo son mis conjeturas.


Como fuese, el hecho innegable es que este es uno de esos casos en que la trama se estanca: las situaciones a resolver suelen ser episódicas, excepto rumbo al final, que para variar intentan inyectar tensión al crear una problemática que deberá ser resuelta con un poco más de abundancia. Y sigue sin funcionar, porque los personajes no dan de sí, tristemente. No sé cómo le hicieron teniendo todo el espacio para construir a los personajes sin tener que sacrificar la línea argumental, que repito era muy pobre y además se estancaba. Tampoco es que hayan sido terribles, cumplían con sus objetivos, pero con una nulidad en sus trasfondos que arrastraron la serie entera.

 
Muchos de los capítulos sirvieron para introducir lo que parece ser un grupo de personajes recurrentes que podrían cobrar importancia en eventos futuros, aunque muy teóricamente, pues dentro del anime parecía que sólo ayudó a matar el tiempo. Ninguno toma el rol determinante que se esperaría, y en la serie se quedan como en el aire, esperando a resaltar de una forma más medular. Lo mismo pasa con algunos de los argumentos utilizados, que se quedan sin explicación ni tienen el peso que cualquiera hubiera deseado. Es posible, insisto, en que sean elementos que busquen construir un universo más rico y ambicioso, y que si eres lector del manga sepas por qué, para qué y cómo de cada uno de ellos.



Mi pregunta, en tal caso, es sencilla: ¡¡¿para qué chingados la pretención de enfrascarlo todo en un anime de 13 piteros episodios?!! Si tienes algo que promete, y que necesita de tiempo para desenvolverse por completo y de verdad intrigar a la audiencia, dale más espacio, ¡¡carajo!! No termina en nada, no explica nada y ciertamente no quedan sentimientos de saber qué pasa. Al final tiene pinta de ser un anime completamente supérfluo con una que otra historia bonita que le adorne. Y no me malinterpreten, esto es malo porque se siente que la obra tiene potencial.


La animación, definitivamente, es su punto fuerte. Creo que no he visto nada tan visualmente espectacular en este año, lo cual dice mucho de Pierrot (en serio). Fuera de que los tonos y colores sean los adecuados, que los escenarios y las texturas relucieran, y que las pausas en los personajes humanos fueran muy contadas, ¡los youkai lucían simplemente geniales! Modelos CGI bellamente trabajados y pintaditos tan a detalle que era una delicia verlos caminar, moverse, interactuar con el resto de los personajes perfectamente bien incorporados. Si tiene un punto negativo ha de ser en el mundo Youkai, que se veía muy incompatible con los personajes; era como un teatro guiñol de figuras completamente planas y sin volumen, con modelos tridimencionales moviéndose en él, lo cual no pegaba para nada.


 La música también resalta, aunque no es nada del otro mundo, ni tampoco memorable, tenía melodías que le venían bastante bien, para ser un anime de ritmo tan lento y de situaciones sin importancia. El opening estuvo bien a pesar de no ser de mi total agrado, y el ending es sólo un pretexto para que los seiyuus interpretaran una canción juntos, lo cual lo convierte en algo completamente bleh. Entre el talento actoral que pudimos encontrar aquí sobresalen Kaji Yuki y Maeno Tomoaki en los roles principales, haciéndolo excelentemente bien, como acostumbran. También escuchamos a Ootani Ikue, Suwabe Junichi y al señor Tachiki Fumihiko.


Veredicto.

Lo bueno: Excelentísima animación, vale la pena verse sólo por ésta. Muchas historias bonitas y conmovedoras.
Lo malo: Los personajes en general son malos: no son creíbles y tienen contextos muy débiles. No va a ningún lugar e introduce muchos argumentos y personajes que no tienen ninguna relevancia. Le hizo falta tiempo para llegar a algún punto realmente importante.
Lo bonito: ¡¡Moya moyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!

Calificación: 7.



Fukigen na Mononokean no es mala, es una buena serie a la que parece que no le hicieron completa justicia. Supongo que, dado lo grandioso de su animación no hubo presupuesto suficiente para convertirla en una serie larga, lo cual es una completa pena. No cumplió lo que estoy seguro que cumpliría en caso de que vea una segunda temporada. Y mientras estamos a la expectativa, tenemos esta como base.

sábado, 12 de noviembre de 2016

Handa-kun


Handa-kun
2016 (Verano)
12 Episodios
24 Minutos por episodio aproximadamente

Sinopsis: Handa Sei es el muchacho más odiado de su escuela. Víctima de variadas formas de bullyng ha aprendido a crear un entorno de rechazo y aislamiento que lo mantiene a salvo de las personas en su propio y pequeño mundo. O esto es lo que él piensa. En realidad es la persona más popular de la escuela, y lo que él ha malinterpretado como bullyng resulta ser muestras de admiración y aprecio, aunque lo que sí auténtico es su negativa a socializar con sus compañeros. Esto es la premisa para que haya muchos malentendidos y situaciones graciosas a su alrededor.

Handa-kun es una precuela de Barakamon, que narra los días preparatorianos de su protagonista.


Reseña: Ok... Handa-kun fue un anime de verano de 2016, que se extendió durante 12 episodios de duración estándar, basado en la obra homónima de la mangaka Yoshino Satsuki, autora de Barakamon (daaaaah). Dicho manga fue publicado entre 2013 y 2016 con 34 capítulos recopilados en siete tomos. Siendo Barakamon el gran y casi inmediato éxito de Yoshino-sensei, y planteándose a sí misma dedicarle un manga a la vida escolar de su protagonista, Handa-kun parecía tener un futuro ciertamente brillante.


El problema para empezar es que probablemente quiso abarcar más de lo que podía. Handa-kun es decepcionantemente malo, tomando como contraste la obra anterior, que contaba con su carisma y encanto tan únicos, cosas que esta madre no pudo heredar de ninguna forma. Primero porque se traiciona el universo planteado en la primera obra al llevar su slice of life creíble, ligero y bonito a una comedia para tarados, llena de personajes horribles, situaciones sosas y un protagonista que sólo comparte el nombre con el anterior, pues son dos personajes estructuralmente diferentes. Y lo siento, para esta reseña no hay de otra, Barakamon es la bara de medir.


Los fallos que cometió Handa-kun son muy evidentes. Por principio la narrativa es abismalmente diferente de su predecesora, que avanzaba con un hilo de eventos detonados por las inquietudes e inseguridades de su protagonista. Con este nuevo anime las cosas se voltean un poco aunque no completamente, pero ahora la perspectiva va a repartirse mucho más entre diferentes personajes, dejando a Handa como un personaje muy secundario en muchas situaciones. Además de que los hilos argumentales son muy cortos y no parece correr como una historia continua con un objetivo, como en el anterior, sino que esta es una serie inconexa que se la pasa presentando personajes que sólo se sumarán a un elenco que ni siquiera pudo ser explotado apropiadamente, dejándolos como elementos totalmente supérfluos.


Aunque eso sí, hay un pequeño elenco de recurrentes que van a sostener la trama. Primero, Handa, quien repito, aunque tenga el mismo nombre que el de Barakamon, es un personaje terminantemente diferente. Tiene un trasfondo tan estúpido que nadie lo cree, pero ok, vamos a darle el beneficio de la duda y a decir que al menos su motivación es sólida y que su actuar al menos tiene respaldo. Tiene las características básicas que podemos recordar de Handa Sei (ser un niño rico, practicar la caligrafía), sí, pero el detalle que yo le veo es que se construye a un personaje introvertido, temeroso de la sociedad, cuando en Barakamon se nos planteó un sujeto muy temperamental y arrogante que necesitó urgentemente de un cambio de aires para aprender un poco de sensatez y humildad, ¿dónde quedó todo eso? ¿Cómo puedes justificar que ese niño miedoso se haya convertido en el mismo personaje de Barakamon?. Y esto me rompió la madre, ¿cómo pudo su creadora tomar al personaje y mancillarlo de tal manera que la secuela quede con ese hueco? No puedes tomar algo, ni siquiera cuando es creación tuya, y traicionar todo lo que ya estableciste en pos de un nuevo objetivo (la comedia). Voy a aclarar, no creo que el Handa Sei de Handa-kun sea un mal personaje, de hecho es de los pocos que medio logra salvarse de la serie entera, pero es incompatible con el de Barakamon.


Ahora, respecto a los demás personajes, son tan malos que no sé ni por donde comenzar. Cómo es que la mangaka pasa de crear personajes con un poquito de médula, dándoles su contexto y dejando que se desenvuelvan, a caer sobre blandito y valerse de puros putos estereotipos para llevar esta otra serie. De verdad: el niño inteligente, el niño guapo, el niño rudo y el niño normal. Todos ellos son asquerosamente arquetípicos, predecibles, pinches, repetidos y no generan el más mínimo interés por seguir la serie, son quienes terminan de destruírla porque en ellos se apoya mayoritariamente todo el asunto. Sí, hay uno que otro de los episódicos que es un tanto más interesante, desgraciadamente voy a repetir lo que dije anteriormente: son un elenco que difícilmente va a hacer algo significativo en los capítulos posteriores a su aparición. Además, la resolución final es estúpidamente simple, te hace sentir que de verdad perdiste tu tiempo.


Otro de los contrastes que nos podemos encontrar acá estuvo en lo técnico. Barakamon fue llevado por los estudios VAP y Nippon Television, bajo la licencia de FUNimation. Podemos recordar sus escenarios abiertos, las texturas, las luces, el brillo y la vida que tuvo la serie. Por una razón que no puedo comprender, pero que seguramente fue muy estúpida, el desarrollo ahora corrió a cargo de Diomedea, también con la licencia de FUNimation. Ok, cambió el estudio, ¿pero tenía también que haber un cambio tan visualmente marcado? Aunque fuera una serie distinta, debía sentirse cierto vínculo, pero no, y no sólo eso, la animación estéticamente echa por la borda todo lo que fue Barakamon. Los escenarios palidecen, las texturas son planas, la paleta de colores es muy ténue y los fondos se difuminan en un blanco horrible. La sensación de profundidad se pierde muy constantemente por que el sombreado no es adecuado. El diseño de personajes también desgracia el establecido por la obra original, pues aquí hay algunos personajes con formas humanoides no proporcionales.


Y nomás para terminar de ponerle en la madre, para mis pulgas, ¡¡también cambiaron el casting!! ¡¡¿Por qué?!! Tomaron a Shimazaki Nobunaga para reemplazar el trabajo tan increíble y memorable de Ono Daisuke, matando no solamente su escencia, sino también su voz, que es el alma misma del personaje. También reemplazaron a Suwabe Junichi con Okitsu Katsuyuki en el papel de Kawafuji. Handa-kun contó con buenos actores de voz, entre los que destaca el duende Nobunaga ya mencionado (que sí es buen actor, pero me cagó el reemplazo), Yamashita Daiki, la diosa Kobayashi Yuu, Kakihara Tetsuya, Suzumura Kenichi y Kugimiya Rie.


Voy a terminar la reseña de una forma un poco diferente a la acostumbrada nomás para aclarar un punto muy importante. Handa-kun fue una grandísima decepción. Esto se debe porque su parent story es diferente en casi toda línea, y de un spin-off te esperas una conexión inherente que no necesiten estarte aclarando. Pero se sienten como dos universos completamente distintos. Handa-kun debió ser juzgada bajo la sobra de Barakamon, y no como algo aparte. Quizá si hubiese sido una serie equis, con distintos diseños de personajes y diferntes nombres la habría visto con otros ojos, y habría aceptado que aunque pendeja tenía su gracia. Desgraciadamente no fue y no puede ser así.


Veredicto.


Lo bueno: El casting de seiyuus. 
Lo malo: Barakamon fue muy grande para querer meterse en sus zapatos. Traiciona su propio universo, los personajes son diferentes, la proposición dista mucho de la grandeza de su predecesora. Un ridículo cambio de apariencia, y uno todavía más ridículo que involucra el ponerle otra voz al protagonista. La situación en sí misma es muy inverosímil y tiene un humor que raya lo bobo.
El peor capítulo: El primero. Sí, cuando menos de entrada sabíamos que no iba a ser una buena serie, sobre todo con ese patético intento de romper la cuarta pared.

Calificación: 4.



Handa-kun pudo haber brillado si hubiese sido una serie diferente, quizá hasta de seis. Pero Barakamon está ahí, y aunque no puedo echarme para atrás, todavía me arrepiento un poco de no haberle puesto el ocho de calificación. Lo que es un hecho es que si en escala de 0 a 10 Barakamon se llevó un siete, a Handa-kun le debía corresponder esa calificación.

Y sí, estuve a nada de botarla, pero la seguí viendo con el fin de poder despotricar aquí.